
Texto: Carlos Sánchez / fotos: Eliana Alvarado
¿Cuántos actores en escena? La analogía desde los cuerpos, las voces, en yuxtaposición con la vida. Hay un viento que es el halo del público quien desde la emoción mueve las ramas de la puesta en escena.
Qué plantón es la obra de teatro propuesta por el grupo Novel Teatro, estudiantes de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Sonora “Profesor Jesús Manuel Bustamante Mungarro”, bajo la dirección y adaptación de Adriana Jimi Vázquez Hernández. La dramaturgia: autoría de Guillermo Méndez y Marina del campo.
Hay la cristalización de un proyecto que se construye desde la entraña y la pasión. Vocación ésta que dilucida el conocimiento de causa de para qué se viene al mundo. Decir lo que se desea desde la exploración de los sentidos todos.

El teatro (porque es arte) es una de las vías más inminentes para conocer el interior de quien lo ejerce. En el escenario sucede la edificación del conocimiento. Si hay un guion y se vive sobre él, la capacidad de empatía asciende. La diversión es también la reiteración de la existencia y el para qué y de qué estamos hechos.
Hay un cúmulo de muchachas y muchachos que se trepan al Teatro del Cobach en un miércoles por la tarde noche. La duela que se convierte en la nave de la alegría, acatando la voz del timón que dirige.
Ocurre la magia ante los ojos expectantes que son los amigos, padres, madres, hermanos, hijos, maestros, aliados todos en este actuar que es formativo, lo que a la postre se ejercerá dentro de un aula. Y los aplausos como recompensa y reconocimiento para quienes valientes y diligentes proponen desde la honestidad.

En Qué plantón el tema es aquel que habla de la importancia de la ecología, ese viaje de las plantas hacia uno y otro sitio… el tema es … muchos temas, los propuestos desde el guion que también es música y letras, hasta llegar a la deconstrucción de los espectadores quienes proponen las vertientes posibles del montaje.
¿Cuántas horas, cuántos días y sus noches para llegar al momento de tercera llamada? ¿Cuántos espacios previos para el movimiento y engranaje? Ensayos, les decimos. ¿Cuánta actividad para completar los números que se requieren y que todo fluya a perfección? La escenografía, utilería, los más mínimos detalles: hay un micrófono que requiere de baterías, la improvisación se vuelca como un impulso en plena actuación.
Se puede decir ahora que el trazo, el vestuario, la salida y entrada precisa de los actores… empero lo que más se destaca (destaco) es la calidad en el desarrollo académico de la institución. De cuando se saben y se arman los caminos para la optimización del aprendizaje, el mismo que desencadenará en el efecto dominó: mañana los actores y actrices de Qué plantón, conducirán por buen camino a esos estudiantes que les toque acompañar en el desarrollo de su aprendizaje y vocación, respectivamente.

La familia se vuelca hacia la enseñanza, asciende, ya no sólo bajo el techo en el que se cohabita y el apellido como insignia, la familia es ahora la comunidad que convive en el curso de la carrera que se gesta. En este Qué plantón cabemos todos: el plantel completo de la Bycenes, la rectoría que es el Centro Regional de Formación Profesional Docente de Sonora (Creson), los espectadores que acudimos de la mano de nuestros hijos, quienes ahora tienen dentro de su memoria el movimiento febril del viento que agita las ideas, el talento, la entereza y capacidad de darse en los integrantes del grupo Novel Teatro.
La risa es un efecto curativo. Las plantas que humanizan, el sol que desentraña, el campo y la urbanidad. Todo esto que cabe en la capacidad de imaginar. Y dar.




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