por L. Carlos Sánchez

El mejor de los requintos. Voces que se intercalan y puras de aquellas. De aquellas significan de nuestra época que también es esta, la contemporánea, la de la generación del tik tok. El trío de la experiencia y complacencias, el sonido de la añoranza y felicidad.

El canto de celebración por los noventa de natalicio. También porque se hace público Psicotemas que es el título de su primer libro publicado (vendrán otros).

Álvaro Ortega Méndez es oriundo de Pitiquito, Sonora, la región donde adolescente ordeñó vacas, donde fue criado con leche de burra, a la postre: su aprendizaje repartido: mentor consumado y comprometido.

Fue el sábado pasado cuando nos reunimos para celebrar cada uno de los días de su presencia en la vida, en compañía de amigas y amigos, hijos y nietos, sobrinas y sobrinos, la cofradía de la fraternidad. Estuvimos en derredor de él, escuchándolo y abrazándolo, viendo cómo su gesticulación irradiaba toda la añoranza y dignidad.

Hubo pastel y un platillo por demás exquisito. El momento que lo amerita todo. Un niño o dos halando de la camisa a su padre, el recorrido que es extensión de los genes de don Álvaro: qué chulada.

Dieron ganas de bailar y ante el pudor sólo tararear esas rolas al son del bolero, empero, la conversación nos ilustró de la sabiduría del festejado, del amor por la familia, de la integridad cuando los libros han sido y son compañía consuetudinaria.

Dijo y dice don Álvaro, que Psicotemas es el recuento de sus opiniones en el diario El Imparcial, donde durante años colaboró como columnista, digo yo que soy su lector, que el contenido del título de marras, es un manual para la reflexión, y pienso el atino que sería que estudiantes normalistas, padres de familias, tutores y prefectos, tuvieran el libro en sus manos y ante sus miradas. La vida nos daría un vuelco, porque las sugerencias, conclusiones, propuestas, se convierten en guía para la formación de sociedades, dentro del aula y/o dentro del hogar.

Por eso la festejancia, porque hay pensamiento, compromiso, el acto de repartir y repartirse, darse en mil pedazos que abarcan noventa años donde febril la mirada…

Ya vendrán otros títulos desde el pensamiento, creatividad y obsesiones de Álvaro, y regresaremos a convivir con su anti pretensión, con la modestia neta que tiene tatuada en su actuar, como un digno apellido.

4 respuestas a «Que noventa años no son nada»

  1. Avatar de Federico Ortega Enriquez
    Federico Ortega Enriquez

    ¡Excelente! Gracias Maestro Carlos por acompañarnos y presentar el libro de mi padre, fue una grata experiencia compartir con usted en este evento.

    Me gusta

  2. Siempre es un deleite escuchar a Don Alvaro… No estuve presente en tan merecido festejo pero celebro su vida.

    Me gusta

  3. Avatar de Maria Antonieta Enriquez Guarista
    Maria Antonieta Enriquez Guarista

    Gracias tio Alvaro y familia por compartir este hermoso momrnto con ustedes, que solo representa una pequeña parte de lo grande que es él, un gran corazon, un hombre de sabios consejos y un maravilloso tio que siempre estuvo presente, en lo persona como alumna disfrute y discuti su enseñanza «ergonomia» peto fueton dias felices, Dios nos conseda muchos años mas, te quieto tio Alvaro

    Me gusta

  4. Avatar de karla maria enriquez flores
    karla maria enriquez flores

    Mejor descrito no se puede. Gracias primos por hacernos parte de tan merecida celebración para mi tío. Lo mejor fué verle tan feliz. Feliz vida tío ✌🏻🩷

    Me gusta

Deja un comentario

Tendencias